Mitos alrededor de los envases de plástico
Los envases de plástico están presentes en múltiples industrias por varias razones: versatilidad, desempeño técnico y consistencia. Además de verse bien, deben funcionar en producción, proteger el producto y mantener estabilidad durante su almacenamiento y transportación. Sin embargo, alrededor de ellos circulan ideas que suelen generar ideas equivocadas. A continuación te diremos la verdad sobre algunos de los mitos más frecuentes de los envases de plástico.
Todos los envases de plástico son iguales
Este es uno de los mitos más comunes y también el que más problemas causa. En realidad el plástico tiene variantes con propiedades distintas. Dos de los envases de plástico más utilizados son:
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PET: Elegido mayormente por su claridad, buen desempeño mecánico y gran compatibilidad con distintos procesos de producción. Es utilizado comúnmente para envasar bebidas.
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PEAD: Se usa demasiado para aquellos productos, químicos sobre todo, que requieren alta resistencia al impacto debido a que es más robusto.
Asumir que cualquier envase sirve para lo mismo, puede terminar en deformaciones, fugas o incompatibilidades con tapas y equipos. La clave es entender que estos se seleccionan de acuerdo al tipo de producto, condiciones de uso, requerimientos de cierre, logística y procesos de fabricación.
Contaminan el producto
Un envase fabricado correctamente con el tipo de resina adecuada y bajo procesos controlados, está diseñado para ser compatible con el producto a contener. Estos son algunos factores importantes a considerar en los envases de plástico:
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Material y formulación: No todos los productos tienen los mismos requerimientos. Bebidas, químicos, cosméticos o naturistas exigen validaciones distintas.
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Control de procesos: La calidad del envase dependerá de distintas pruebas y/o procedimientos: limpieza, estabilidad, trazabilidad, consistencia.
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Sistema de cierre: El acabado del cuello de un envase es muy importante ya que un mal sellado, o problemas con el mismo, puede generar fugas y merma, independientemente del material.
En otras palabras, el riesgo no está en que sea plástico, sino en usar un envase sin la especificación correcta o sin controles de fabricación. Por ello, es importante trabajar con un proveedor que sea capaz de respaldar la calidad y consistencia de los mismos bajo certificaciones nacionales e internacionales.
Solo es un contenedor
Cambiar un diseño o material solo porque se ve mejor o porque es similar sin validarlo antes con un experto, puede provocar grandes daños:
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Compatibilidad con línea de llenado y tapado: Afectaciones del torque, fugas y rechazos tienen que ver con las tolerancias del cuello, concentricidad y geometría del envase.
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Estabilidad en banda: Una base o diseño incorrecto provoca inestabilidad, caídas y paros en la producción.
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Transporte y almacenamiento: La rigidez y desempeño mecánico influyen en el apilamiento. Si no es el adecuado, puede provocar deformaciones en el producto.
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Etiquetado: Variaciones dimensionales o zonas mal definidas afectan el ajuste y presentación final.
Los envases de plástico se definen por sus medidas, cuello, gramaje, pruebas funcionales y consistencia. Por ello, la decisión correcta no es elegir el más popular, sino el que sea adecuado para tu producto y operación. En Plastimex, contamos con un amplio catálogo de productos ¡Contáctanos y encuentra el envase, tapa y/o accesorio ideal para tu negocio!